“Esta semana pasada, un padre tuvo una brillante intervención para ayudar y rescatar a su hija. Solo podemos aplaudir esa acción y afortunadamente, solo fue un susto mayúsculo

Pero el motivo de subir esta noticia, además de felicitar efusivamente al padre, pretende dar un toque de atención a nuestros gobernantes

El servicio de socorristas finaliza el 15 de septiembre, y por lo visto, es una fecha demasiado corta

Los veranos cada vez son más largos y parece ser que a partir del 15 de septiembre está prohibido tener percances en la playa o tener vacaciones en esas fechas

Evidentemente no pretendemos disponer de ese servicio todo el año, pero casos como el que nos ocupa, debe hacernos repensar la política de contrataciones de socorristas

Señores gobernantes, no creen que podríamos tener ese servicio como mínimo hasta final de septiembre?”

Fue trasladada al hospital Lleuger y dada de alta poco después

Juan Carlos no se lo pensó dos veces. Oyó los gritos de auxilio de su hija y se lanzó al agua sin perder tiempo. Junto a él, otra persona que se encontraba en la Platja del Regueral también acudió a la llamada de auxilio. Los hechos ocurrieron el martes al mediodía. La menor, que jugaba con una pelota, no se dio cuenta de que la corriente se llevaba el balón mar adentro y la niña, incosnciente del peligro, fue en su búsqueda hasta que se percató que no hacía pie y que se ahogaba. Entonces pidió auxilio.

El padre sacó a la niña a la arena, mientras se llamaba al 112 y se activaba una ambulancia y la embarcación de Salvament Marítim. Los médicos vieron que la niña estaba consciente y el padre relató los hechos a los sanitarios. Para mayor seguridad, la niña fue llevada al Hospital Lleuger, donde se evidenció que había tragado agua, pero su estado no era grave. Tras hacerle una revisión en el centro hospitalario, la niña recibió el alta.