El pleno aprueba la modificación provisional del POUM para aumentar la altura del edificio. Pese al incremento, los dos últimos pisos estarán retirados tres metros de la línea de fachada

 

El proyecto del futuro hotel de alto standing del Pòsit avanza al ritmo previsto. El pleno del Ayuntamiento de Cambrils ha aprobado esta semana la modificación provisional del Pla d’Ordenació Urbanística Municipal (POUM) para permitir aumentar la altura del edificio, de modo que pueda levantarse planta baja más cinco –las dos últimas retiradas tres metros de la línea de fachada–.

 

Este era uno de los requisitos de los promotores –la empresa Tidex i Associats–, que prevén construir un equipamiento de cuatro o cinco estrellas que combine la actividad hotelera con la comercial y que, además, ayude a desestacionalizar la temporada. El equivalente económico de las cesiones obligatorias se ha cuantificado en 240.800 euros, que deberán destinarse íntegramente a Patrimoni. del Sòl.

Presentaron alegaciones el concejal no adscrito Dani Pallejà y el presidente de la Associació Hotelera Salou-Cambrils- La Pineda, Eduard Farriol. Pallejà, entre otras cuestiones, reclamaba que se garantice que los espacios comerciales tengan acceso independiente desde la calle; y que se establezcan los instrumentos jurídicos y reglamentarios necesarios para garantizar que el hotel abra todo el año. El concejal de Urbanismo, David Chatelain, señaló que velarán para que se cumplan estas condiciones.

Por su parte, Farriol solicitaba que la modificación puntual se extendiera a todas las actividades hoteleras de la localidad. Pero el gobierno considera que, de momento, este paso no es factible, «porque habría que estudiar cada hotel, que tiene sus características específicas».

La propuesta de modificación del POUM, que prevé el cambio de usos para que se destine a actividad hotelera, prosperó con los votos favorables de todos los miembros del equipo de gobierno (CiU, PP y Plic), PSC y NMC, y la abstención de Pallejà.

El concejal de Urbanisme se mostró agradecido porque prácticamente hubo unanimidad entre los distintos grupos. «Se trata de una iniciativa social que está por encima de posiciones políticas. Sólo deseamos que las obras puedan llevarse a cabo tan pronto como sea posible, porque los vecinos y comerciantes llevan años sufriendo», insistió. En esta línea, Chatelain manifestó que, una vez terminado el hotel, posiblemente llevarán a cabo inversiones en el entorno de la plaza. Y puso como ejemplo la calle Barques, teniendo en cuenta que es una de las que más ha sufrido los agravios ocasionados por las obras. «Aunque ahora parece que empieza a reactivarse, en los últimos años han cerrado muchos negocios», lamenta.

Mientras el proceso sigue su curso, los trabajos para cambiar de ubicación la polémica estación transformadora de electricidad avanzan, y la próxima semana comenzarán la urbanización de la plaza. La idea es acabar antes del verano.