La empresa Comaigua ya ha adjudicado los trabajos y la previsión es que puedan iniciarse en los próximos días

Las presiones vecinales, han producido este acuerdo

Como siempre, nuestras autoridades esperan al último momento. Este problema ya lleva varios años en el candelero vecinal y nuestros queridos ediles municipales no han tenido más remedio que presionar a la Generalitat

Todo lo daremos por bueno, si funciona

Es grande que un tema tan serio tenga que resolverse porque hemos presionado lo indecible

Los malos olores siempre han sido un problema para Casmbrils, no debemos olvidar que nuestro municipio multiplica por mucho su población en las épocas veraniegas

Tenemos dudas, no dejaremos este asunto sin seguirlo de cerca

Imagen de la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Cambrils (EDAR), que será objeto de mejora en las próximas semanas. Foto: Alba Mariné

El problema de malos olores que genera la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Cambrils y que se intensifica sobre todo en los meses de verano está cerca de llegar a su fin. La empresa que gestiona el ciclo integral del agua del municipio, Comaigua, ya ha adjudicado las obras de mejora de la instalación y, según afirma el concejal y presidente de Comaigua, Eduard Pellicer, la previsión es que los trabajos empiecen en los próximos días. Su voluntad es que puedan estar listos antes del verano –el plazo de ejecución es de unos 90 días, según se desprende del anuncio de licitación–. Y prevén evitar, de este modo, que la situación del año pasado se repita.

Pellicer apunta que, además de valorar las distintas propuestas económicas por parte de las empresas, en el proceso de licitación también han tenido en cuenta los plazos de ejecución y las mejoras planteadas. Y es que considera «muy importante» que la intervención pueda estar lista antes del verano.

La actuación se concentrará en el confinamiento y tratamiento de los puntos conflictivos de malos olores de la EDAR. Y es que, aunque el año pasado llegó a ponerse sobre la mesa la necesidad de una ampliación de la depuradora, la propia Agència Catalana de l’Aigua (ACA) remarcó que los episodios de malos olores no se producían por falta de capacidad, sino que se debían a otras cuestiones. Aseguró que el dimensionamiento hidráulico «es correcto, siendo ajustado en lo que se refiere a la aireación y la línea de barros», por lo que la intervención necesaria se concentrará en cuestiones técnicas y en el tratamiento del agua. El ACA se mostró dispuesta a asumir los costes de la actuación.

Quejas de los afectados

Los vecinos llevaban tiempo esperando soluciones. Se habían planteado incluso convocar acciones de protesta si la situación no se solucionaba antes del verano. Pero ahora parece que las cosas van por buen camino. «Tienen buenas intenciones, existe el compromiso de actuar y esperamos que al menos sea antes de que llegue la masificación de población, que es cuando los malos olores se intensifican», señala Encarna Moreno, vicepresidenta del Consell de Barri de Vilafortuny.

Moreno lamenta que la situación iba mucho más allá de las molestias a los propios vecinos. «También va en contra de la economía del municipio, porque viene gente de fuera, de vacaciones o con segundas residencias, y en alguna ocasión hemos escuchado la expresión de que no volverán porque es inaguantable. La calidad ambiental también se ve perjudicada», insiste.

Hace un par de semanas tuvieron una reunión del Consell de Barri con responsables municipales y técnicos de la depuradora, recuerda la representante vecinal. Y se muestra relativamente satisfecha por el hecho de que se hayan puesto manos a la obra. Recuerda que cuentan también con una mesa de control con representantes de las distintas partes implicadas donde hacen seguimiento del tema.

El barrio Molí de la Torre es otro de los que se ve afectado por la problemática de la depuradora. El presidente de la asociación de vecinos, Mariano Pérez, se muestra optimista y lo considera «una buena noticia», pero también lamenta que en los últimos meses les han dado poca información. Recuerda una reunión mantenida hace algunos meses entre el Ayuntamiento y los afectados. Pero poco más.

«Aun así, si estaban ocupados tratando de solucionar el problema, esto es lo realmente importante, la voluntad y el interés en arreglarlo. Pero nos habría gustado haber seguido más de cerca los pasos y que la comunicación hubiera fluido un poco más entre ellos y nosotros», señala Pérez, quien confiesa que llevaban unos días preocupados porque nadie les decía nada. Aunque en su día pusieron sobre la mesa la posibilidad de movilizarse, en este caso también lo dejarían aparcado. «Si realmente actúan, esto es lo que importa. Así que de momento, y si van dando los pasos que corresponden, no haremos protestas», añade el representante vecinal.