Este artículo que subimos, y valga la redundancia, es un artículo de opinión y lo consideramos suficientemente válido

Vale la pena leerlo, veremos que en ocasiones, los deseos van por delante de la realidad y los de a pie, muchas veces, nos creemos lo que nos dicen los políticos cuando en realidad manifiestan un deseo para que todos estemos contentos

Tanto la estación como la variante de la costa entrarán en funcionamiento en la primavera del año que viene

Imagen de archivo de la alcaldesa Camí Mendoza, en el Ayuntamiento de Cambrils

Han sido tantos los calendarios, cambios en el proyecto y promesas para la entrada en funcionamiento de la variante del Corredor del Mediterrani, que no es de extrañar la confusión que hay alrededor de esta obra. Sin embargo, lo que no debería ser tan habitual es que la desinformación venga de la máxima responsable municipal de la ciudad que, con la reordenación del sistema ferroviario que supondrá la entrada en servicio de la nueva línea, pasará a ser –junto con La Secuita– la principal estación del Camp de Tarragona.

 

Cuando Camí Mendoza aseguró en el último pleno que la variante de la costa y la nueva estación de Cambrils no se inaugurarán hasta 2021 no sé si era muy consciente de la afirmación que estaba realizando. ¿Resulta que hacía más de una semana que alguien le había dicho que el proyecto se demoraba otros dos años y se guardó la información?

Sorprende que no hubiera buscado la complicidad del resto de alcaldes para que, con lo sensibilizado que está el territorio ahora mismo con esta infraestructura, pudieran intentar generar un poco de ruido. Más aún cuando los máximos responsables municipales acababan de terminar una ronda de contactos para reivindicar otro de los proyectos estrella del Pacte d’Infraestructures, como es la estación intermodal.

También sorprende que la alcaldesa no le diera más importancia e intentara mover cielo y tierra para denunciarlo y hacerse escuchar. Aunque tan solo fuera por simple postureo –y más aún a cinco meses de las elecciones–.

En el epicentro del mapa
Y es que Cambrils se juega mucho en este proyecto. Se convertirá en la estación de referencia para los turistas de la Costa Daurada. Esto significa que el municipio no tan solo se sitúa en una posición envidiable en el eje Mediterráneo, sino que los convoyes procedentes de Zaragoza que enlacen con València, y viceversa, pararán en esta terminal. Y esto significa que, ahora mismo, no tan solo debería hablarse de cómo integrar este equipamiento en el núcleo urbano del municipio, sino también con las principales ciudades y equipamientos del Camp de Tarragona.

Mención aparte hay que hacer a las posibilidades futuras que se abrirán sobre el municipio cuando pueda alcanzar una de sus viejas aspiraciones y que los trenes dejen de circular por el centro del núcleo urbano.
Porque no, señora Mendoza. La variante del Corredor del Mediterrani no va a ponerse en funcionamiento en 2021, sino el año que viene. De momento no hay una nueva demora. El calendario que hay encima de la mesa es el mismo que hace unos meses, según ratificaba ayer mismo el ente gestor de infraestructuras Adif.

La fecha aún no está confirmada ya que dependerá de las pruebas de seguridad de una infraestructura que por fin, después de casi veinte años desde que se planteó, ya está acabada. Y esto significa que en el primer semestre de 2019 los trenes ya circularán por la nueva variante, y en el mismo día en la que ésta entre en servicio va a hacerlo la estación.

Está claro que no será el Corredor del Mediterrani definitivo y de aquí puede venir la confusión de la alcaldesa. Y es que la infraestructura que se inaugurará será en ancho ibérico, con sus correspondientes cambiadores de ancho. No será hasta dos años más tarde, es decir, en 2021, cuando va a llevarse a cabo su adaptación al estándar internacional.