Es evidente, contra el agua, pocas defensas tenemos

Esta tromba de agua, bestial, ha podido con todo lo que se le ponía por delante

Afortunadamente, no tenemos constancia de daños personales, los materiales son muchos

 

17 vecinos bajan por la autoescalera de Bombers desde la azotea y no saben cuando volverán a sus viviendas. El desbordamiento de una riera inundó la planta baja, impidiendo subir o bajar de los pisos superiores. Los daños estimados alcanzarían un millón de euros

La tromba de agua que este martes empezó a caer con fuerza en las comarcas tarraconenses terminó desbordando ríos y rieras. En Cambrils, aunque los focos estaban en la desembocadura de la riera d’Alforja, que baja canalizada en su último tramo y desemboca en el mar al lado del puerto pesquero, el problema más importante transcurría en otra de las rieras que desembocan en otros puntos de la villa marinera, concretamente la riera de Maspujols.

El cauce en sus últimos metros está relativamente cerca de zonas residenciales, la mayoría vacacionales, y de un poder adquisitivo importante. Se trata de viviendas (chalets o pisos) con piscinas, gimnasios, zonas comunitarias…. en primera línea de mar. Al pie de la avenida Diputació.

La tromba de agua desbordó la riera de Maspujols en su último tramo y amplió su cauce natural (ahora limitado por el urbanismo de Cambrils) provocando que el agua irrumpiera con fuerza en las viviendas más pegadas.

Ello provocó daños materiales todavía estimativos en una de las zonas residenciales más afectadas, la zona conocida como Sol Cambrils Park.

El administrador de este complejo de pisos y chalets, Fabian Huget, de Finques Jaume I, explica que a falta de poder concretar y evaluar con péritos, los daños podrían superar el millón de euros.

Pero más allá del dinero en destrozos, hay otro factor que ha provocado malestar entre los vecinos que allí tienen la primera residencia. El Diari ya explicaba ayer el rescate de 17 personas desde la azotea ante la imposibilidad de poder salir por la puerta principal.

Los vecinos empezaron a temer por sus vidas poco antes de las 22 horas. El agua rompió el muro de protección y las barreras que delimitaban con el barranco.

A medida que llegaba a la zona de pisos, distribuidos en tres bloques de viviendas de tres plantas y la planta baja, el agua sucia con las cañas y otros materiales iba aumentando el nivel «y en cuestión de pocos minutos se bloquearon las entradas y se marchó la luz», dice Huguet

Desencanto

Los vecinos llamaron a emergencias la misma noche del martes, pero las dificultades de acceso de Bombers y otros cuerpos impideron que alguien llegara hasta al día siguiente. Un camión de Bombers acudió con una bomba para intentar sacar agua. Era pequeña y no había forma de poder vaciar tal cantidad de metros cúbicos de agua sucia.

El camión se quedó hasta que llegó otra dotación de Bombers con la escalera retráctil. Con ella se logró que los 17 vecinos que habían quedado aislados en sus casas pudieran salir con lo puesto y buscar alojamiento alternativo.

Durante hoy jueves, la administración de fincas ha contratado una empresa para poder extraer toda el agua y el lodo que hay. «Quizá entre el sábado y domingo se pueda volver a las casas, pero dejarlo todo limpio y operativo faltarán todavía muchos días», explica Huguet.

Los vecinos han pedido ayuda al Ayuntamiento, que ayer jueves envió a un técnico para asesorarles y hacer gestiones. Hoy jueves han hablado con la alcaldesa Camí Mendoza, que les ha dicho que cuenten con su apoyo para pedir a las otras administraciones (especialmente la Agència Catalana de l’Aigua, ACA) que asuman su parte de responsabilidad, sobre todo en material de limpieza de los cauces de las rieras a su paso por zonas habitadas.