Pues nada, otro retraso y ya van unos cuantos

En ocasiones anteriores comentábamos la inminencia de la apertura de la nueva estación, por supuesto basada en las informaciones que recibíamos del ayuntamiento

Seguro que un año u otro estará en marcha, pero, por favor, querido consistorio, no intentes enredarnos más, procura ser más precisos, tener información fiable y no vivamos de suposiciones o malas interpretaciones

Camí Mendoza sorprendió en el último pleno con esta noticia que le comunicaron desde la Oficina del Corredor

Aspecto actual de la futura estación ferroviaria de Cambrils. A la derecha, la avenida Charles Darwin, que será remodelada

Nuevo retraso en la apertura de la nueva estación de tren de Cambrils. La alcaldesa, Camí Mendoza, anunció en el último pleno del año que la previsión es poner en marcha la terminal en 2021, según le comunicó el jefe de la unidad técnica del Corredor, Vicente Palomo, en un debate organizado por la Cadena Ser. Una mala noticia para el municipio y el gobierno, que hace unos meses iniciaba las obras de la avenida Charles Darwin para tener todo preparado ante el inminente inicio del Corredor del Mediterráneo, previsto para este 2019.

La nueva fecha pilló por sorpresa al resto de ediles, ya que la estación ya está prácticamente lista. Desde verano la fachada del edificio luce el nombre de Cambrils junto al logotipo de Adif, el Administrador de infraestructuras Ferroviarias. Asimismo, hace unos meses se iniciaron las pruebas con trenes laboratorio para comprobar que todo el trazado funcionaba con normalidad. Son pruebas internas para testear los sistemas enmarcados reales de los trenes», explicó Raúl Miranda, gerente del área de construcción de Adif, durante una visita in situ que hizo con el Diari en septiembre.

Solo faltaban algunos remates finales como conexiones eléctricas o la puesta en marcha de los ascensores, pero el resto ya está prácticamente terminado, como confirmó en septiembre el director de obra de la estación, Carlos Rodríguez.  Por este motivo, no deja ser ser chocante que ahora se haya tomado la decisión de esperar hasta tres años para que el reivindicado servicio se ponga en marcha a pesar de estar todo preparado.

Retrasos constantes

Las obras del Corredor del Mediterráneo en Cambrils se iniciaron en abril de 2008 con la construcción de los viaductos de la nueva línea. El alcalde de entonces, Robert Benaiges, no dudó en afirmar que los trenes empezarían a circular por este nuevo tramo en 2011 o cómo muy tarde, en 2012. Pero los problemas surgían dos años después, cuando de repente se paró la construcción sin dar ninguna explicación. Este suceso fue un vaticinio de cómo iba a transcurrir el proyecto hasta la actualidad, que ha estado marcado por los retrasos constantes y varias fechas de apertura que no se han cumplido.

Los trabajos se retomaron en 2013 y se centraron en el edificio. Y con este paso, la ministra de Fomento en ese momento, Ana Pastor, anunció que en 2015 ya estaría listo. Un plazo que tampoco se hizo realidad. Mientras las obras se ejecutaban con con normalidad, desde el gobierno español volvieron a prometer dos fechas más que también fueron erróneas: finales de 2017 y  abril de 2018.

No obstante, con los avances de las obras de las últimas semanas todo parecía indicar que a finales de este año o a principios del próximo la nueva estación sí sería una realidad. Un deseo de cambrilenses y políticos que no se cumplirá de manera inminente. El presupuesto total de la obra asciende a 20,1 millones de euros IVA Incluido. Este coste aglutina el edificio, andenes, instalaciones, parking y urbanización del entorno.

Además se incluye el viaducto de 750 metros y 270 vanos. El edificio tiene 680 metros cuadrados de superficie útil y 780 de superficie construida. En el interior está el vestíbulo -de 320 m2-, la zona de cafetería y restaurante, los aseos y la zona de taquillas para la venta de billetes que está preparada para trabajadores y usuarios con movilidad reducida. Justo al lado hay un área de reserva para ampliarla si se incorporan en un futuro posibles nuevos operadores además de Renfe. Además, en el interior del inmueble también se encuentran los despachos, la sala de comunicaciones, la zona de cuadros eléctricos y los vestuarios.

Al lado del edificio está el parking de 1.200 m2 y con una capacidad para 86 vehículos, con cuatro plazas para personas con movilidad reducida. También hay un espacio de reserva para autobús y taxi