Los cambios puntuales de la ordenanza afectan concretamente al proyecto del hotel de la Plaça del Pòsit

Después del punto y seguido que impusieron los Servicios Territoriales de Urbanismo de Tarragona en el caso del hotel de la Plaça del Pòsit, ayer se aprobaba una modificación puntual del Plan de Ordenación Urbanística Municipal (POUM). La aprobación condicionada de la comisión de Urbanismo de Tarragona de hace un mes no era suficiente para que los trámites referentes al hotel de lujo continuaran su curso natural.

Por esta razón, ayer se celebró un plenario de carácter extraordinario, con sólo dos puntos relacionados con temas de urbanismo. Desde Tarragona, se pedía una mayor concreción sobre este proyecto a nivel paisajístico. En otras palabras, pedían más detalles sobre el impacto que el futuro edificio tendrá en el barrio marítimo. Ante esta situación, los técnicos municipales trabajaron para elaborar un estudio paisajístico para que el proyecto siga su curso.

Las alturas planeadas en un principio también han tenido que ser modificadas debido a la negativa de los servicios territoriales. Según el concejal de Urbanismo de Cambrils, David Chatelain, se trata de un cambio que se adecua al futuro del barrio marítimo, que ve cómo muchas de las nuevas edificaciones son algo más altas que las antiguas.La fachada es otro de los puntos que han visto cómo cambiaban su idea original. El material que revestirá el aspecto exterior del hotel deberá combinar distintos tipos de madera para poderse adaptar mejor a la fachada marítima del municipio, según constataban los servicios territoriales de urbanismo de Tarragona.

La modificación puntual fue aprobada por una amplia mayoría y sólo dos abstenciones: la del concejal no adscrito Dani Pallejà y la de la concejal convergente Marta Borràs. El resto de partidos, incluyendo los miembros de la oposición NMCy PSC, dieron su visto bueno a la modificación.

Sin embargo, Pallejà cuestionó la documentación que se había repartido entre los concejales, definiéndola como ‘escasa para realizar las medidas y el impacto final de la obra en el barrio’. Además, el concejal dijo que la sensación que le despertaba el diseño del futuro hotel del Pòsit es de «jaula» por su estética. Por otra parte, la concejal Marta Borràs, de CiU, se abstuvo, desmarcándose del resto de sus compañeros de partido. Sin embargo, Borràs no dio explicaciones sobre el motivo por la decisión de su voto.

Ante estas puntualizaciones, el concejal popular David Chatelain recordó que la comisión avaló en su momento el resto de elementos que se presentaron en relación al futuro hotel que se ubicará en la zona marítima del municipio.

¿Urbanismo personalizado?

El resto de la oposición votó a favor de esta modificación puntual, no sin antes dar su punto de vista. Es el caso del miembro socialista Robert Benaiges, quien acusó de realizar ‘urbanismo a la carta’ para este proyecto en particular. Benaiges afirmó que rehacer el proyecto de forma total es inviable, aunque consideró que modificar el POUM de manera sistemática cada vez que los servicios territoriales encontraban un fallo no era la mejor forma de avanzar y reforzaba la sensación de estar fomentando la urbanización a la carta. Según Benaiges, «nunca ha habido más urbanismo a la carta que el que se está aplicando con este proyecto» y espera que esta sea «la última vez que sea necesario aprobar una nueva modificación».

La celebración de este pleno extraordinario permite que el proyecto del hotel de lujo que se ubicará en la Plaça del Pòsit siga adelante.

La sentencia del TSJC

El POUM también se modificará de forma puntual para hacer cumplir la sentencia con fecha de julio de 2010 que el Tribunal Superior de Jústicia de Catalunya dictó en relación a las fincas ubicadas en el Parc Samà y Mas d’en Blai, descartando las alegaciones presentadas en su momento. Los grupos municipales aprobaron de forma provisional los cambios del POUM. Concretamente, se recalificó la naturaleza de las fincas para que su definición estuviera acorde a la ley y a la sentencia en cuestión