Pues ya lo tenemos, una buena noticia, las cámaras y la moderna tecnología han servido para resolver este caso en concreto

No es arriesgado aventurar que tendremos más noticias como la que nos ocupa

Viva la tecnología!, sobre todo cuando es bien aprovechada

Los sistema ha permitido comprobar que el vehículo sospechoso había entrado por Vilafortuny 25 minutos antes de los hechos; se han detenido dos personas

Las cámaras lectoras de matrículas que se pusieron en funcionamiento a finales de junio en Cambrils han permitido que la Policía Local del municipio resuelva un hurto producido el pasado martes, 10 de julio, en la localidad. Las imágenes también permitieron demostrar que la furgoneta, localizada en una calle gracias a la colaboración ciudadana, había circulado sin seguro ni ITV en vigor. La operación acabó con dos detenciones por un delito de tentativa de hurto y dos denuncias que serán cursadas al Servei Català de Trànsit.

 

La actuación policial se inició cuando la Policía Local de Cambrils recibió un aviso que alertaba que dos jóvenes habían intentado hurtar herramientas del interior de un vehículo de una empresa de electricidad, el cual estaba estacionado en la calle Castell d’Almansa. Los hombres se llevaron una caja de herramientas (por valor 280 euros), una máquina radial (425 euros) y un martillo eléctrico (625 euros) pero al ver al propietario las dejaron en el suelo y se marcharon.

Dos motoristas de la Policía Local que se encontraban cerca de la zona acudieron inmediatamente al lugar. Los agentes se entrevistaron con la persona que había dado el aviso y pasaron la descripción de los presuntos autores de los hechos a todas las patrullas operativas. A partir de esta información, los agentes iniciaron la búsqueda estableciendo puntos perimetrales para cubrir toda la zona de Vilafortuny                                 .

Un rato más tarde, una segunda patrulla observó a dos personas en la calle Viena que se correspondían con la descripción facilitada. Al ver el vehículo policial, los sospechosos empezaron a correr y no hicieron caso de la orden para que se detuvieran que se hizo con señales luminosas y acústicas. Después de una persecución, los agentes interceptaron a uno de los individuos, un hombre de 30 años vecino de la Pobla de Mafumet, y lo detuvieron como presunto autor de un delito de tentativa de hurto                                                                                 .

Posteriormente, un testigo explicó que los autores del robo habían bajado de un vehículo Fiat Scudo de color azul, el cual pudo ser localizado en la calle Castell de Tona con Castell d’Almansa con las llaves puestas. La furgoneta no tenía seguro ni ITV en vigor y fue retirada al depósito de vehículos municipales                                                                                                                               .

El nuevo sistema de cámaras lectoras, actualmente en modo de prueba, permitió detectar que la furgoneta había entrado a Vilafortuny 25 minutos antes de los hechos y probar que había circulado sin seguro ni ITV. Los agentes denunciaron al propietario del vehículo, vecino de Constantí, con una multa de 1.700 euros que será cursada al Servei Català de Trànsit.

La segunda detención se produjo ayer miércoles, 10 de julio, cuando el antiguo propietario del vehículo requisado se presentó en la comisaría para explicar que hacía un mes que lo había vendido por contrato verbal a un conocido suyo. El hombre acudió a las dependencias policiales acompañado del hijo del nuevo propietario e informó de que era la persona que conducía la furgoneta el martes cuando fue captada por las cámaras de seguridad.

Los agentes motoristas de la Policía Local reconocieron al acompañante como el hombre que el martes se había escapado en la persecución, lo identificaron y pasó a ser declarado como investigado como presunto autor de una tentativa de hurto. Más tarde, se procedió a tomarle declaración.

Hace falta decir que esta es la primera vez que se utiliza el sistema de seguridad de las cámaras lectoras de matrículas, que funciona en modo de pruebas, para comprobar el acceso de un vehículo sospechoso al municipio.